miércoles, 21 de mayo de 2014

Un abrazo


En la oscuridad del cuarto
la luz de la computadora era toda esa luz  
que pegaba en tus ojos
de niño que descubre la inmensidad del universo
en una noche de cielo estrellada
abriendo esos ojos a la vida debajo del mar
o de un libro corriendo por las manos.
En tu mejilla derecha escondí mi cara
como los perros esconden su rostro
en el pelaje de otro cuando hace frío
y pude ver a través de los párpados
vi un refugio parecido a la cueva
de las niñas Quispe, en la cordillera de los andes
con todo el viento rondando afuera
y con vos en la inmensidad del abrazo
me olvido de ese zumbido
que llenaba la sala del cine hasta dolernos.
Cuando sopla fuerte el viento arrastra
energías de los cuerpos
son llevadas a sesenta kilómetros por hora
cuando salís a la vereda te rozan y empujan
con su carga pesada o acarician con su liviandad.
En ese abrazo refugio pude sentirme protegida
en el abrigo de las montañas
a un posible tsunami
a la brisa del norte que se amolda
en los valles, y del frío de afuera.
Quiero viajar como el viento
ver en la aplicación de internet
hacia donde corre
soltar hacia esa dirección un poco de amor
para que llegue a vos y se amolde
en el espacio que queda
entre los cristales de los lentes
y la delgada piel de tus ojos.






http://earth.nullschool.net/









viernes, 2 de mayo de 2014

Un mediodía de invierno quise ser mamá



Me regalaron un libro
la violencia interiorizada en las mujeres,
lo leí de un sillón al mediodía
y tuve una sensación de querer serlo
desde mi adolescencia no volvía
esa ráfaga de maternidad, creía que ya no
pero por qué la violencia
desgarro y parir, todo parece cruel
debería ser pura felicidad y endorfinas.
Desde el ciclo y la sangre 
el cuerpo preparándose
cuando mamá me explicó qué pasaba
yo lloraba en el baño. 
El horror persigue a las mujeres
desde tiempos inmemorables
los cuidados y la persecusión:
trae un bebé, no es una enferma,
violencia médica desde el parto,la postura 
parir contra la gravedad.
 Me tomo un mate con miel en la cocina
la pava hierve me olvidé
hay quienes no pueden 
encargarse de su vida y encargan un bebé
te pasan un mate y gracias
es difícil, a ser padres 
se aprende sólo con hijos.
Un bebé va a ser una persona
no va a ser un bebé toda la vida
como un huevo kinder nunca sabes
qué te puede tocar
lo mejor y lo peor de vos o del padre que ya fugó
por la salida de emergencia.
En una época me imaginaba
ser mamá soltera
qué susto si el amor de turno
creía que quería su paternidad
me gustan tus ojos quiero ese mentón
ese lunar en la mejilla
pero es un fruto de a dos
no una fruta trasgénica en un cajón
dejémosla así que crezca madure y caiga
que sea mitad abono
mitad comida por un ave que vuela
que nuestro hijo sea árbol, fruto
semilla volando. 
La mujer embarazada me parece
la más hermosa del mundo
dos personas juntitas brillando
en un par de ojos que hace correr 
otra vida
el circulo de la eternidad.




miércoles, 9 de abril de 2014

Hongos en el cielo


Como esas demoliciones que televisan 
donde la gente ansía ver
cómo detonan desde un botón
quién será el verdugo 
cuántos kilos de pólvora
en cuánto se desploma el edificio
fantasear que explota la casa de gobierno
la cabeza del violador de la esquina
o la casa de tu suegra
domingos de por medio y el almuerzo.


Una explosión es un instante 
donde todo lo que nadie se pregunta, desaparece.
Pero ahora, desde una pantalla en hd, todos esperan
como ese salto desde la estratósfera 
¡ay qué fácil es! la gente dice
pero esa presión en los oídos 
ese pumm en los pies en cada músculo
porque todo pasa por el cuerpo
la zona del desastre aislada por un compás
que nadie se lastime.

Vos sabías explotar de repente
una nube tóxica salía desde de tu cabeza
o de tu cuerpo hacia el mío y nadie
se enteraba y qué importa entonces
si éramos vos y yo explotando en algún lugar
siendo el génesis de algo
pummm todos pegados a la pantalla
el hongo escupe escombros nuestros
una pequeña discusión salta un pedazo de parquet
una risa tuya no existiría más.

La memoria y el daño pueden lograr eso
una mirada como una masa de gases
que poco densos se desparramaban por el cielo
partículas altamente radiactivas
desde las casas 
en un abrazo, en la electricidad
y las contracciones del útero al parir
o cuando el placer de estar con vos
ese pequeño encuentro con el aire
que produce la lluvia.






miércoles, 19 de marzo de 2014

Abduciones





El vecino perfora la pared
tenias miedo, eso me hace más fuerte
por eso dijiste vení a dormir conmigo
y en medio de la noche una taza de té
pudo sobrevivir a tus manos.
Te abrazo, tengo el recuerdo
de la imagen de un poema
una sensación que me abdujo
como una fuerza extraterrestre
a otro lugar, a una casa precaria
de maderas oscuras, cerca
el sonido fuerte de un río pasar
sobre las rocas
el cielo despejado los grillos
todavía la tierra
mojada por la lluvia de ayer.

Pero estoy ahí, con vos
el planeta que recorre tu rostro
no es el mismo en el que vivo 
ya no comprendo tu sensibilidad
cómo se devuelve entonces
el lenguaje de una mirada que se ignora
como una sonda espacial
librada al azar del universo.

Cerramos los ojos al amanecer
cuando las estrellas no nos distinguen 
mientras el vecino taladra 
en las noches su pared
para colgar los cuadros de las fotos
que ya nadie le permite.








 

miércoles, 12 de febrero de 2014

Piel a lunares


Quiero llevarte conmigo
que seas un lunar en la piel
una marca para materializar
la emoción de lo vivido
en algo que pueda ver todos los días
es bueno recordar el 
pasado 
cuando tiene consecuencias 
directas con el presente
sino, no existe más
es materia inerte
 
flotando por el cosmos.
Un lunar para mirarte
unirte con otros y formar
una constelación
a veces dejarme absorber 

por un agujero negro
aparecer en otro rincón del universo.

Me gustan las historias 
de pequeñas cicatrices
pero no te quiero así
recuerdan 
el dolor de una herida
los doctores dicen tranquila
no se va a notar
pero no hay agujeros negros
para ciertas cosas.
Quiero que seas un lunar nevus
me lleva a nebulosas
no quiero que te vuelvas maligno

y te extirpen de mí
quiero que estés en cada uno

de los lunares
para poder contarlos
cuando no puedo dormir
hasta dormirme.












Foto: Laura Makabresku

viernes, 7 de febrero de 2014

Jugar jugar


Cuando era chica jugaba a ser actriz
me tiraba al suelo, me hacía la muerta
caía de un golpe seco
reproducía contracciones musculares
como las vacas recién muertas en el matadero,
un ataque al corazón una bala perdida
también me apretaba el cuello hasta quedar morada
o me ponía una bolsa en la cabeza.
Al principio mi familia me miraba
preocupada, después me dejaban morir.
Los chicos llaman la atención y juegan
porque el juego es un deber
una anticipación a la vida adulta
siguen esquemas funcionales con premios y derrotas
en el espacio ideado hasta que ya nadie los ve 
y se encuentran en su mundo.

A veces siento que busco ser así
cuando el amor resulta una fantasía
me encuentro en un juego
caigo al piso estiro la mano 
pido ayuda me falta el aire doy
las últimas inhalaciones
sin sangre, sin lágrimas sin espectadores.

Ya nadie mira
sólo soy una actriz muriendo
que le reclama a la vida
a un amor que desaparece sin testigos
y el juego sigue el juego siempre sigue
e impone un nuevo desafío:
ante quién vas a morir hoy.



























sábado, 1 de febrero de 2014

Dos hombres y sus dichos




Los hombres nacimos con un pan
entre las piernas, me dijo uno
y ustedes con una escoba
-también entre las piernas-
porque desearían tener esto que no tienen.
Señor, si yo tuviese una escoba acá
-le levanté las cejas, abrí grandes los ojos-
¿sabe que haría con usted?
no me gusta decir groserías a gente mayor
pero se lo dije.

Está bien que la mujer trabaje
pero a mí me gustaban las mujeres de antes
que se quedaban en la casa, me dijo otro.

Si yo fuera su mujer, no podría
compartir el aire en la misma casa
¿sería mía también? me iría al jardín
que tendría que ser enorme
al quincho donde pondría otra cama
cuando no quiera tocar a mi marido
o abajo del Jacarandá
con vista  a las praderas
llenas de lavandas en chapadmalal
el mar furioso de noche.

Si mi libertad se redujera
a mantener una casa
y los hijos ya estuviesen crecidos
exigiría mensualidad en la librería
en prune, en una artística
clavaría un atril en el jardín
junto a una fuente y colibríes
haría un boquete en el quincho
para hacer pasar al amante de turno
que traiga un poco del afuera
en su cuerpo
algo de esa libertad
y me hable del clima
de astrología
de las guerras en el mundo
de los avances en el cuidado de la piel.