miércoles, 13 de agosto de 2014

Palmeras y los días de lluvia




Salimos al jardín bajo la lluvia
juntamos las nueces del vecino
el agua de lluvia es mejor para regar
hasta el alma que se evapora del cuerpo
un gas comprimido, apretadito
nunca sabemos hacia dónde va
pero sabemos que vamos a seguir acá.
Hablá bajito que no escuchen
el vecino no come nueces
pero tampoco quiere que las comas
vamos a tener como para un mes
hasta la mordida cansada
nada es desecho
el universo fungi lo demuestra
un día como hoy todo reluce
los mohos en las cortezas el verdín
todo deja su resto en la tierra
para que la naturaleza lo transforme
¿alguna vez imaginaste dónde vas a estar?
creciendo en un maizal 
en los malvones
a la sombra de un siempre verde
somos abono para florecer un jardín
abrazar a un árbol es sentir esa energía
la del tiempo real que nos deja lejos
no como el que nos pasa por el cuerpo
sentir eso que está más allá de nosotros
los brotes crecen
como realidad frente a los ojos
al cerrarlos podemos sentirla
en una mirada universal
podemos palpar y romper la cáscara
la nuez de una verdad que viene
desde hace mucho tiempo
como palmeras
esas que parecen piñas jugosas
gigantes apareciendo 
como si rompieran la corteza
y se levantaran ya crecidas, enteras
después de haber estado
mucho tiempo

debajo de la tierra.






jueves, 5 de junio de 2014

Cuatro veranos y mis hermanas




Grillos, aroma a pasto fresco
a piel del día quemada por el sol
en la noche prohibida por el hombre
de la bolsa o por el viejo
que al vernos pasar detenía su marcha
pero no sus ojos
que nos seguían hasta desaparecer.
En esos atardeceres de verano
los cielos eran un incendio
ronchas en la piel
y el zumbido de mosquitos
canciones de cuna todavía presente.
Antes de dormir mamá tiraba raid
cerraba la puerta
y yo me tapaba con las sabánas
como los muertos que aún no sabía
intoxicados por fumigaciones.
Las ranas podían vivir
en vasos de plástico de yogur
con agujeros para que respiren
chozas de paja eran un juego
una casa pequeña a nuestro tamaño
para salvarnos
para que los adultos no puedan entrar.
Una vez un perro grande y blanco
se trepó a buscar una rama que le tiraron
para tirar abajo nuestro esfuerzo
y así, poco a poco fuimos aprendiendo
la tarea de volver a construir
que seguir juntando pasto seco
es un límite escaso con el fuego
y barrer el piso de tierra
el interior de nuestra choza
era la función interminable a seguir
cuando ya nuestros cuerpos no puedan
cuando ya nuestros cuerpos
busquen en otro
la necesidad del refugio.









miércoles, 28 de mayo de 2014

La quietud


Estás quieto en el centro de una fuente
tu cara seca como la moneda
que apreto y escondo en el puño de lana
para dejar caer: pido tres deseos
te apunto con una ballesta
calibro demasiado tarde, desvío el tiro
sos una escultura intacta
aunque te pongan nervioso
pliegues en la sábana
el agua corriendo
estás embalsamado en un sarcófago dorado
hace cincuenta y tres horas que no duermo
te toco si dormís de espalda
me acerco a escuchar tu respiración
como el sonido del mar
ayer fui a la playa y encontré
gaviotas quietas sobre la arena
al resguardo de las rocas 
no volaban y no estaban heridas
mi hermana quería ayudarlas pero yo no
la naturaleza sabe lo que hace, le dije
las llevamos a una fundación
tenían botulismo, no se salvaron
y la gente sigue
tirando basura en las playas
las aves se aquietan en la orilla
como el sueño tuyo
ya no sos nadie si no abrazás si no sentís
un minero te pica la piel desde adentro
en el interior
pequeñas explosiones te destrozan
sos cobre sos bronce sos hierro
yo, todavía siento
y espero no comer más de tu basura
ni beber del agua contaminada por tus minas




miércoles, 21 de mayo de 2014

Un abrazo


En la oscuridad del cuarto
la luz de la computadora era toda esa luz  
que pegaba en tus ojos
de niño que descubre la inmensidad del universo
en una noche de cielo estrellada
abriendo esos ojos a la vida debajo del mar
o de un libro corriendo por las manos.
En tu mejilla derecha escondí mi cara
como los perros esconden su rostro
en el pelaje de otro cuando hace frío
y pude ver a través de los párpados
vi un refugio parecido a la cueva
de las niñas Quispe, en la cordillera de los andes
con todo el viento rondando afuera
y con vos en la inmensidad del abrazo
me olvido de ese zumbido
que llenaba la sala del cine hasta dolernos.
Cuando sopla fuerte el viento arrastra
energías de los cuerpos
son llevadas a sesenta kilómetros por hora
cuando salís a la vereda te rozan y empujan
con su carga pesada o acarician con su liviandad.
En ese abrazo refugio pude sentirme protegida
en el abrigo de las montañas
a un posible tsunami
a la brisa del norte que se amolda
en los valles, y del frío de afuera.
Quiero viajar como el viento
ver en la aplicación de internet
hacia donde corre
soltar hacia esa dirección un poco de amor
para que llegue a vos y se amolde
en el espacio que queda
entre los cristales de los lentes
y la delgada piel de tus ojos.






http://earth.nullschool.net/









viernes, 2 de mayo de 2014

Un mediodía de invierno quise ser mamá



Me regalaron un libro
la violencia interiorizada en las mujeres,
lo leí de un sillón al mediodía
y tuve una sensación de querer serlo
desde mi adolescencia no volvía
esa ráfaga de maternidad, creía que ya no
pero por qué la violencia
desgarro y parir, todo parece cruel
debería ser pura felicidad y endorfinas.
Desde el ciclo y la sangre 
el cuerpo preparándose
cuando mamá me explicó qué pasaba
yo lloraba en el baño. 
El horror persigue a las mujeres
desde tiempos inmemorables
los cuidados y la persecusión:
trae un bebé, no es una enferma,
violencia médica desde el parto,la postura 
parir contra la gravedad.
 Me tomo un mate con miel en la cocina
la pava hierve me olvidé
hay quienes no pueden 
encargarse de su vida y encargan un bebé
te pasan un mate y gracias
es difícil, a ser padres 
se aprende sólo con hijos.
Un bebé va a ser una persona
no va a ser un bebé toda la vida
como un huevo kinder nunca sabes
qué te puede tocar
lo mejor y lo peor de vos o del padre que ya fugó
por la salida de emergencia.
En una época me imaginaba
ser mamá soltera
qué susto si el amor de turno
creía que quería su paternidad
me gustan tus ojos quiero ese mentón
ese lunar en la mejilla
pero es un fruto de a dos
no una fruta trasgénica en un cajón
dejémosla así que crezca madure y caiga
que sea mitad abono
mitad comida por un ave que vuela
que nuestro hijo sea árbol, fruto
semilla volando. 
La mujer embarazada me parece
la más hermosa del mundo
dos personas juntitas brillando
en un par de ojos que hace correr 
otra vida
el circulo de la eternidad.




miércoles, 9 de abril de 2014

Hongos en el cielo


Como esas demoliciones que televisan 
donde la gente ansía ver
cómo detonan desde un botón
quién será el verdugo 
cuántos kilos de pólvora
en cuánto se desploma el edificio
fantasear que explota la casa de gobierno
la cabeza del violador de la esquina
o la casa de tu suegra
domingos de por medio y el almuerzo.


Una explosión es un instante 
donde todo lo que nadie se pregunta, desaparece.
Pero ahora, desde una pantalla en hd, todos esperan
como ese salto desde la estratósfera 
¡ay qué fácil es! la gente dice
pero esa presión en los oídos 
ese pumm en los pies en cada músculo
porque todo pasa por el cuerpo
la zona del desastre aislada por un compás
que nadie se lastime.

Vos sabías explotar de repente
una nube tóxica salía desde de tu cabeza
o de tu cuerpo hacia el mío y nadie
se enteraba y qué importa entonces
si éramos vos y yo explotando en algún lugar
siendo el génesis de algo
pummm todos pegados a la pantalla
el hongo escupe escombros nuestros
una pequeña discusión salta un pedazo de parquet
una risa tuya no existiría más.

La memoria y el daño pueden lograr eso
una mirada como una masa de gases
que poco densos se desparramaban por el cielo
partículas altamente radiactivas
desde las casas 
en un abrazo, en la electricidad
y las contracciones del útero al parir
o cuando el placer de estar con vos
ese pequeño encuentro con el aire
que produce la lluvia.






miércoles, 19 de marzo de 2014

Abduciones





El vecino perfora la pared
tenias miedo, eso me hace más fuerte
por eso dijiste vení a dormir conmigo
y en medio de la noche una taza de té
pudo sobrevivir a tus manos.
Te abrazo, tengo el recuerdo
de la imagen de un poema
una sensación que me abdujo
como una fuerza extraterrestre
a otro lugar, a una casa precaria
de maderas oscuras, cerca
el sonido fuerte de un río pasar
sobre las rocas
el cielo despejado los grillos
todavía la tierra
mojada por la lluvia de ayer.

Pero estoy ahí, con vos
el planeta que recorre tu rostro
no es el mismo en el que vivo 
ya no comprendo tu sensibilidad
cómo se devuelve entonces
el lenguaje de una mirada que se ignora
como una sonda espacial
librada al azar del universo.

Cerramos los ojos al amanecer
cuando las estrellas no nos distinguen 
mientras el vecino taladra 
en las noches su pared
para colgar los cuadros de las fotos
que ya nadie le permite.