jueves, 18 de marzo de 2010
Mal trato
Algunas de ellas terminaban detrás de las cortinas de la cocina, en el agua del florero de algún muerto jardín, debajo de las botas de lluvia o, lo más probable, lavándose en algún charco en la vereda de los cuerpos. Con el paso del tiempo nuestra violencia consistía en la cantidad de miradas que se perdían, que nos dejábamos de dar.
lunes, 1 de marzo de 2010
Noche mar
vas a caer despacio
y serás el títere que tire la toalla
sobrevivir a la boca del socorro
tendras el reposo, la renuncia
una noche mar
es una boca menos para que alimentes
y sobre todo
vas a regalar tu vientre y será
el nuevo régimen de los cobardes
sentarse en la profundidad del viento
y esperar otra lluvia
esperar es el emblema
la sabiduría pegajosa de entregarse al destino
y su malicia de ajedrez
un océano te invade
y sos la isla perdida
en la saliva de los muertos
y serás el títere que tire la toalla
sobrevivir a la boca del socorro
tendras el reposo, la renuncia
una noche mar
es una boca menos para que alimentes
y sobre todo
vas a regalar tu vientre y será
el nuevo régimen de los cobardes
sentarse en la profundidad del viento
y esperar otra lluvia
esperar es el emblema
la sabiduría pegajosa de entregarse al destino
y su malicia de ajedrez
un océano te invade
y sos la isla perdida
en la saliva de los muertos
jueves, 18 de febrero de 2010
jugando con la F proyectoabecedario.blogspot.com
fantaseamos fieras
fumamos fantasmas
firmamos cartas fecundas
de amor fraude
y poco factible
la paz
el factor
la fábula
y tu fecundo cabello largo
falsea a los farsantes
fama fosilizada
fuente rasgándote la piel
y sus neuronas de féretro
de agua fugaz
vos facilitaste la felicidad
en la fidelidad fatal de los finales
en la fisura
flechas
en la fobia que florece al tacto
de tus fondos.
fumamos fantasmas
firmamos cartas fecundas
de amor fraude
y poco factible
la paz
el factor
la fábula
y tu fecundo cabello largo
falsea a los farsantes
fama fosilizada
fuente rasgándote la piel
y sus neuronas de féretro
de agua fugaz
vos facilitaste la felicidad
en la fidelidad fatal de los finales
en la fisura
flechas
en la fobia que florece al tacto
de tus fondos.
martes, 19 de enero de 2010
(titulo desconocido)
Y tu cabello largo se sujeta a la costilla más austera del mundo, a la garganta pintada de oleos en el jardín mas triste del amanecer, de las grietas en el medio del agua, de cada uno y de todos los anteojos de ojos grises en el fondo del cielo, de palomas que aúllan como sirenas a la luz de la noche, de alarmas dispuestas en ajedrez y el cuerpo levita hacia las costas de otro rostro y de otra fe, que sea capaz de permitirme la hoguera, la junta el remedio el sabor a cereza de patio y su naturalidad sin insecticidas. La pulga del perro que duerme en la puerta de tu casa y de tu cabello tan largo que le abre la puerta, sin despertarlo, para que juegue dormido a cómo se pisa una casa decente, esa donde habitas y ejerces tu docencia de poder, donde coleccionas agujeros de bolsillo sólo porque te gusta brillar y el perro que no sabe dónde esta acostado, esperando a que tu cabello le abra la puerta de nuevo y poder buscar el barro, la molécula de mugre mas hambrienta de blanco, de cristal almidonado, de carencias ocultas debajo de tu cama, de peluches mirando una vitrina y su reflejo, suavidad y la belleza de lo intocable, la mirada perdida buscando la calle, el abrigo naranja del amanecer que respira y tus pies lavándose las uñas antes de rasguñar otro cuerpo, antes de que la noche lo duerma sin tu soledad.
jueves, 7 de enero de 2010
Encontrado en archivos viejos, olvidados.
Respira realidad
o se inquieta la ventana
espiando el mundo
imágenes giran
un calidoscopio encuentra
jardines primaverales en tu rostro.
Todo amor para dar
sentido de sentirse
si despierta tu respiración
que no delate la vida llevada en el bolsillo.
Hay algo a orillas de tus ojos
y no son mas que otros ojos
los de una víbora que resbala
escribe sobre las mejillas
o es un puñado mas de tu sangre
en el deshielo de otro rostro
( el mío)
llega a la boca
espera
un desierto sonríe
acaso hay otra soledad mas triste
ahogarse esperando agua.
Insistir
tatuar la manía de caminar a los huesos
últimos pétalos de la memoria
o no saber nunca
de que color se viste el recuerdo
a que huele el descalzo fingir de la muerte
y su lecho de inocencia
como un temblor en la rodilla.
Si he visto tus manos
atravesar las rocas
no es pedir lo imposible
que te cargues en la espalda mi pequeña cruz
y lleves su otoño sobre tus manos
ultimas cenizas de calor
así vas a saber cuanto has amado al frío
tal vez pueda conocer más
el fracaso
tal vez podamos sabernos mundo.
o se inquieta la ventana
espiando el mundo
imágenes giran
un calidoscopio encuentra
jardines primaverales en tu rostro.
Todo amor para dar
sentido de sentirse
si despierta tu respiración
que no delate la vida llevada en el bolsillo.
Hay algo a orillas de tus ojos
y no son mas que otros ojos
los de una víbora que resbala
escribe sobre las mejillas
o es un puñado mas de tu sangre
en el deshielo de otro rostro
( el mío)
llega a la boca
espera
un desierto sonríe
acaso hay otra soledad mas triste
ahogarse esperando agua.
Insistir
tatuar la manía de caminar a los huesos
últimos pétalos de la memoria
o no saber nunca
de que color se viste el recuerdo
a que huele el descalzo fingir de la muerte
y su lecho de inocencia
como un temblor en la rodilla.
Si he visto tus manos
atravesar las rocas
no es pedir lo imposible
que te cargues en la espalda mi pequeña cruz
y lleves su otoño sobre tus manos
ultimas cenizas de calor
así vas a saber cuanto has amado al frío
tal vez pueda conocer más
el fracaso
tal vez podamos sabernos mundo.
miércoles, 6 de enero de 2010
(titulo desconocido)
Se repite, todo se repite. Vuelve y se acelera el tiempo para detenerse un instante antes. Y sus dientes acercan el filo a tu cuello pero no lo muerden, se resisten. Te dejan solo en el medio del mar y no sabes de qué hablan cuando las ganas efímeras de volver. Y te querés morir, no por querer la muerte, si no por querer que la vida se detenga.
Bajar. Ya estas detenido hace varios paisajes. La marea baja. Te pones la máscara violeta y salís con cara de horizonte en medio del mar. Y los peces que nadan se escapan de tu nada y tienen miedo, tienen miedo y el gris se apodera siempre de sus cuerpos, del anzuelo, de la puntada que los amarra a la tierra y a tu boca. Marea alta que te trae mil flores a la punta de la nariz, y se repite, todo se repite, el pensamiento rosado en los pies de la vereda, el jazmín invasivo a través del viento, pero es lejos y todavía queda tanto aroma a orillas. El mar y el miedo en lo profundo de tus ojos, y siempre la barca que se lleva el volver.
Bajar. Ya estas detenido hace varios paisajes. La marea baja. Te pones la máscara violeta y salís con cara de horizonte en medio del mar. Y los peces que nadan se escapan de tu nada y tienen miedo, tienen miedo y el gris se apodera siempre de sus cuerpos, del anzuelo, de la puntada que los amarra a la tierra y a tu boca. Marea alta que te trae mil flores a la punta de la nariz, y se repite, todo se repite, el pensamiento rosado en los pies de la vereda, el jazmín invasivo a través del viento, pero es lejos y todavía queda tanto aroma a orillas. El mar y el miedo en lo profundo de tus ojos, y siempre la barca que se lleva el volver.
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