"explicar con palabras de este mundoque partió de mí un barco llevándome"Alejandra PizarnikUn surco gris invade mi telaraña mental. Debajo, olas con muletas empujan rocas, una escollera se pone de pie y márgenes con dientes expropian la marea de los bordes submarinos, la ciudad se aleja. Me lleva conmigo un funesto barco, una mañana de trigo, sombras de mujeres con formas de flores en la arena, en sus trazos de mantel y entre los pétalos de óxido que se deshojan sobre el agua. Y las sombras que no mueren, la escalera del viento, la viajera del norte anclada en la memoria. En mi sonrisa caen dados, cuatro cinco seis, puntos suspensivos, los puntos construyen el silencio y las calles. Las bocas de tormenta, la vereda, el balcón mareado en las alturas llora el fragmento ágil que se desprende. Pero no me voy, me saco de mi esquizofrenia, del mundo fosforescente, de las dimensiones escondidas en la sangre.
Quisiera llevarte a vos también, pero en esta noche, mi sueño se desvela por la música del viento.
.
Perdido entre los párpados, en el viento que despide mi ansiedad y la lleva en su tumulto de codos anónimos, destino el lujo de lo llano al mismo lugar en donde antorchas de frío quemaban la luz enredada al horizonte. Y yo me repito el silencio, la boca dormida aquietando el paso y el sacrificio austero permanece de pie, pegando a la nuca dos palabras de amor. ¿Y qué, si el amor es tierra en la garganta, en la médula, una corriente de sur a sur, sin esquivar el miedo? La función de la espalda cargando un siniestro, dolor y caminar, caminar lo necesario que necesite la mirada y que la plenitud sea el amor en la cocina horneando alfajores de inocencia agotada evaporándose hacia tu nariz, y tu nariz bien abierta para abrazar el aire, para entablar una conversación con su mirada de pájaro buscando una rama que lo reparta en trozos de cielo.
Pero nos habita el hastío, el cansancio predomina en tu cabellera hasta que las raíces crezcan por tu espalda y aprendas a cargar el amor a la deriva de tu piel, sin tu espalda a espaldas de la mía, y que la medula succione el poco amor tuyo que me queda en este paraíso sin tierra.
.
.Paralizada entera a tu mañana de fríocorrecciones en el fondo azullanchas anudan el medio del marmi garganta y su filo de arena.La carencia y la risa ondula el aire en permanenciase deposita en el vórtice de la bocadilata el ansiael boceto que repite el instante.Fumo las ofensas del verbo presentesustantivos circulan ocurre el agua.La lluvia remueve pantano de sal entre las olasla tragedia del incestotu salivael humoy los trozos del incendio que traga la lenguatoco el cielo con la lápida de mis dedos.Acá ya no hay nada mas que hacer..